La Dedicación de Brasil al Evangelio

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Contexto histórico

En 1980, el presidente Ezra Taft Benson, entonces Presidente del Cuórum de los Doce, visitó el Brasil, y uno de sus principales encargos era presidir la conferencia especial de creación de la Estaca Brasília Brasil, la primera estaca de la ciudad y de toda la región Centro-Oeste del Brasil.

Una publicación en las Noticias Locales (Notícias Locais) de la Liahona señala que, al prepararse para el viaje, el presidente Benson investigó registros históricos de la Iglesia en el Brasil y advirtió que, al igual que otras naciones sudamericanas, el Brasil no había recibido una dedicación para la predicación del evangelio después de la Oración Dedicatoria de Sudamérica, ofrecida por el élder Melvin J. Ballard, del Cuórum de los Doce, en la Navidad de 1925, en Buenos Aires, donde dio inicio a la Misión Sudamericana.

En 1979, el presidente Benson había visitado Bolivia, el Paraguay, el Uruguay y el Perú y había dedicado esos países al evangelio, al sentir la necesidad de dar bendiciones específicas para cada nación, siguiendo una orientación del presidente Spencer W. Kimball. En su visita al Brasil, el presidente Benson identificó que el Brasil tampoco había recibido una bendición dedicatoria específica.

La designación del presidente Benson para presidir la conferencia de organización de la primera estaca en la capital federal estuvo llena de significados especiales. El hecho de que esta nueva estaca se creara en el año en que la nueva capital del Brasil cumplía 20 años de su inauguración indicaba que el crecimiento de la Iglesia en Brasília reflejaba el crecimiento de la propia ciudad. El propio presidente Benson había estado en la ciudad en octubre de 1960, como Secretario de Agricultura de los Estados Unidos, y en aquella ocasión se mostró bastante impresionado con la ciudad, su diseño moderno y la capacidad del pueblo brasileño de construir una ciudad así prácticamente de la nada (Galvão, 2022, p. 71-74). Su regreso a la ciudad fue como una confirmación de esta como uno de los principales centros de la Iglesia en el Brasil.

La ceremonia de Dedicación

La reunión de Dedicación del Brasil estuvo llena de particularidades.

Según relatos de miembros presentes en la ocasión, tras la realización de la conferencia, el presidente Benson mostró cierta prisa por realizar la Dedicación. Es cierto que el presidente Benson ya era avanzado en edad (tenía 81 años en aquel entonces), y puede ser que la oportunidad de realizar esa ordenanza lo emocionara y justificara esa ansiedad.

De acuerdo con el relato de la hermana Ruth Perillo, recogido por la hermana Ludmilla Galvão en el libro História dos santos dos últimos dias em Brasília (2022, p. 269), el presidente Benson escogió el lugar de la dedicación después de concluida la conferencia. Primero preguntó si había un lugar montañoso cerca, pero no hay lugares así en Brasília. Luego preguntó por algún bosque, y se le indicó el bosque del Parque Rogério Pithon Farias (hoy llamado Parque da Cidade Sarah Kubitschek).

Solo en la Oración Dedicatoria pudo percibirse el porqué de la preferencia por un lugar amplio y arbolado. Según el presidente Benson, esos fueron los primeros templos de la tierra (quizá en analogía al Jardín del Edén).

Es interesante notar que las Oraciones Dedicatorias pronunciadas por el presidente Benson en el Paraguay en 1979 y en Italia en 1966 también se hicieron en bosques y lugares elevados: en el Jardín Botánico de Asunción, en el caso paraguayo, y en un monte cercano a donde Lorenzo Snow había dedicado por primera vez Italia, en el segundo caso.

El presidente Spencer W. Kimball, entonces Presidente de la Iglesia, había dedicado otros países de América Latina al evangelio cuando era miembro del Cuórum de los Doce designado para supervisar esa área, y también manifestó preferencia por lugares elevados y arbolados, como el Parque Nacional de Colombia (1966) y el monte El Panecillo en el Ecuador (1965).

Aunque el trayecto era corto (el terreno de la capilla es vecino al parque), estaba lloviendo en ese momento, lo que dificultó la ida de muchos miembros al lugar.

En el parque, los presentes formaron un círculo, cantaron el himno “La oración del Profeta” (aunque eran más de las 13:30 y llovía bastante) y escucharon una oración de Dirceu Atanásio Pontes (Primer Consejero de la Misión Brasil Río de Janeiro) y un mensaje del élder Hélio da Rocha Camargo, Representante Regional que acompañaba al presidente Benson en la conferencia.

En el libro Histórias de Fé (2008, p. 12), de la Estaca Brasília Brasil, el hermano Dario Canuto da Silva relata que, al llegar al parque, el presidente Benson pidió que cerraran los paraguas, porque iba a ofrecer la oración.

El hermano Dario dijo: “La lluvia caía torrencialmente sobre los pinos. Pero, en aquel momento y en aquel lugar, la lluvia se detuvo y vino un resplandor entre los pinos. Cuando él terminó de pronunciar la oración, volvió a llover torrencialmente.”

La poderosa oración apostólica fue transcrita, traducida a la lengua de Camões (el portugués) y publicada en el encarte de Noticias Locales de la revista Liahona, edición de diciembre de 1980, página 3.

Oración Dedicatoria del Brasil, pronunciada por Ezra Taft Benson, Presidente del Cuórum de los Doce, el 12 de octubre de 1980, en Brasília

Oh Dios, nuestro Padre Celestial,

Omnisciente y Eterno, nos acercamos a Tu santo trono en oración, por medio del nombre de Tu amado Hijo, nuestro Salvador y Redentor. Padre, nos encontramos aquí como un grupo de Tus hijos del convenio en este Tu día santo para dedicar este país a la predicación de la palabra salvadora, el evangelio de Jesucristo. Te agradecemos, Padre Santo, por el privilegio que tenemos de reunirnos aquí bajo los árboles, Tu primer templo para Tus hijos. Te agradecemos por las maravillas de la naturaleza. Te agradecemos por las hermosas cosas que has provisto para nosotros como Tus hijos.

Te agradecemos por la lluvia que está cayendo, tan necesaria en esta época, en este encantador país.

Padre Celestial, acabamos de realizar una gran conferencia de Tu Iglesia aquí en Brasília. Acabamos de crear una gran estaca, una estaca adicional en Tu Reino. Tú has dicho que nuestra luz debe brillar, que Sion debe crecer en belleza y en santidad, que sus fronteras deben ser ensanchadas, que sus estacas deben ser fortalecidas. Te agradecemos por Tu santa palabra, por el aliento que nos has dado por medio de las revelaciones de Tu Hijo y para Tu Iglesia en esta dispensación. Padre Celestial, estamos agradecidos por el crecimiento de Tu Iglesia aquí en esta gran república, por todo este gran continente y por todo el mundo.

Padre, sabemos que no todas las cosas son posibles para nosotros los humanos, pero comprendemos, Padre, que todas las cosas son posibles para Ti y para Tu amado Hijo. Y así, Padre, venimos ante Ti con el corazón lleno de gratitud en este día del Señor y Te rogamos que escuches nuestra voz, pues la elevamos en gratitud y en acción de gracias a Ti por Tu evangelio.

Te agradecemos por la restauración del evangelio de Jesucristo, por que Tu santa Iglesia esté nuevamente sobre la Tierra, con todas las llaves y la autoridad y el poder que has prometido. Te agradecemos por la misión del Profeta José, por las bendiciones del liderazgo de la Iglesia desde su época hasta la actual. Y Te agradecemos por el presidente Spencer W. Kimball, quien autorizó, como parte de una nueva norma, la dedicación de cada país por separado para Tu santa palabra y Tu santa obra.

Y ahora, Padre, bendecimos esta nación. Invocamos Tus bendiciones escogidas sobre esta gran república. Padre Celestial, nuevamente abrimos las puertas más ampliamente que nunca para la predicación de Tu palabra, que Tu evangelio se expanda, que los corazones estén abiertos, que sus sentimientos sean enternecidos ante Ti y Tu gran obra de los últimos días, y que muchos miles entren en Tu Iglesia y reciban las bendiciones prometidas.

Oh Padre, Te agradecemos por los principios salvadores de Tu evangelio y Te rogamos que bendigas a los misioneros, a los presidentes de misión y a todos los que tengan alguna relación con esta obra en esta parte de Tu viña. Que ella se expanda, que los santos se regocijen en la oportunidad que tienen de dar referencias nuevamente y que muchos sean traídos al conocimiento de la Iglesia.

Padre Celestial, hemos girado la llave, hemos abierto la puerta. Por la autoridad del santo sacerdocio de Dios, dedicamos esta nación para Tus santos propósitos, para la predicación de Tu evangelio, para esparcir la verdad. Te agradecemos que hayas dado a Tu Iglesia, como guardiana de la verdad, toda la autoridad necesaria para la salvación, exaltación y bendición de Tus hijos.

Rogamos, Padre Santo, que Tu obra se expanda aquí. Bendice a aquellos que tienen autoridad en el gobierno, Padre, que su corazón sea ablandado, que lleguen a comprender más plenamente el propósito de Tu gran Iglesia, que surjan nuevos amigos —incluso personas que no esperamos—, Padre, para ayudar a promover Tu obra aquí en este hermoso país.

Bendice al pueblo. Bendice a los ciudadanos, ayúdalos a interesarse por su gobierno y a ayudarlo a avanzar vigorosamente en principios correctos, para que Tu obra prospere bajo la influencia que se generará por medio de la rectitud. Padre, bendice al pueblo. Bendice al pueblo de esta nación. Bendice a los líderes, dales fe y valor y, en especial, dales la visión para ver claramente el curso que deberán seguir a fin de bendecir al pueblo, a este gran país, y abrir el camino para una mayor expansión del evangelio por medio de esta tierra.

Padre Celestial, Te agradecemos por pertenecer a Tu Reino.

Te agradecemos por el privilegio que tenemos de ayudar a promover y edificar Tu Reino en esta parte de Tu viña y en otros lugares. Que bendigas al buen pueblo de esta nueva estaca.

Elévalos, Padre Santo, bendícelos económicamente, culturalmente y, en especial, espiritualmente. Dales Tu dulce Espíritu para que los asista en su hogar junto con su familia. Y en cualquier lugar en que estén, en su trabajo, que Tu influencia para el bien sea sentida en esta comunidad y en otros lugares. Que sean el ejemplo correcto. Que su luz brille de tal manera que las personas vean sus buenas obras y sean llevadas a glorificarte y a aceptar el evangelio.

Ahora, Padre, no queremos multiplicar palabras ante Ti, pero Te agradecemos por pertenecer a Tu Iglesia y a Tu Reino. Te agradecemos por esta gran nación.

Te agradecemos por el progreso que se ha hecho y Te rogamos que, en este día, después de la dedicación de este país por la autoridad de Tu santo sacerdocio, la obra se multiplique y avance, que progrese, incluso más allá de nuestras expectativas más prometedoras, que muchos de Tus hijos logren llegar al conocimiento de la verdad.

Y, Padre, así como dedicamos esta nación a Ti para Tus santos y sagrados propósitos, rededicamos nuestra vida a Ti y a Tu gran obra y rogamos que nuestras labores sean aceptables ante Ti, pues Te amamos, Padre Santo, y a Tu Amado Hijo, y oramos para que nuestras labores sean aceptables ante Ti. En el nombre de Jesucristo, amén.

Impactos de la Oración Dedicatoria en la historia civil del Brasil

La oración pronunciada por el presidente Ezra Taft Benson en octubre de 1980 adquiere un relieve especial cuando se analiza bajo la óptica del contexto político y social del Brasil de aquella época. En 1980, la nación se encontraba en la última fase del Régimen Militar, un proceso de apertura iniciado en 1979.

En la bendición dedicatoria, el presidente Benson intercedió directamente por los gobernantes, para que pudieran tener el corazón enternecido a favor de la obra de la Iglesia, y por los ciudadanos del Brasil, para que pudieran tener mayor interés por la conducción política de la nación. Cito los siguientes pasajes:

“Bendice a aquellos que tienen autoridad en el gobierno, Padre, que su corazón sea ablandado, que lleguen a comprender más plenamente el propósito de Tu gran Iglesia, que surjan nuevos amigos —incluso personas que no esperamos—, Padre, para ayudar a promover Tu obra aquí en este hermoso país.”

“Bendice al pueblo. Bendice a los ciudadanos, ayúdalos a interesarse por su gobierno y a ayudarlo a avanzar vigorosamente en principios correctos, para que Tu obra prospere bajo la influencia que se generará por medio de la rectitud. Padre, bendice al pueblo. Bendice al pueblo de esta nación. Bendice a los líderes, dales fe y valor y, en especial, dales la visión para ver claramente el curso que deberán seguir a fin de bendecir al pueblo, a este gran país, y abrir el camino para una mayor expansión del evangelio por medio de esta tierra.”

Con la visión de los días actuales, estas palabras resuenan como un pedido de auxilio divino —de sabiduría y moderación para los líderes estatales en un momento crítico de transición—, además de una bendición sobre el pueblo para asumir el papel de protagonista en la democracia que se formaría en los años siguientes.

En los años siguientes a la oración, el Brasil experimentó acontecimientos decisivos en su historia: la restauración de las libertades civiles, la amnistía amplia, la movilización popular por las Diretas Já (Elecciones Directas Ya), la elección indirecta de un presidente civil (Tancredo Neves), la promulgación de la Constitución Ciudadana de 1988 y la elección directa de un presidente civil en 1989. En resumen, en diez años el Brasil realizó su transición política hacia la civilidad y la consolidación de las garantías fundamentales, entre ellas la libertad religiosa, como el presidente Benson había pedido al Señor en aquel jardín en el corazón del Brasil.

Impactos de la Oración Dedicatoria en la historia de la Iglesia en el Brasil

La Estaca Brasília, organizada el 12 de octubre de 1980, fue la vigésima estaca de la Iglesia en el Brasil. Poco después, en 1985, se creó la Misión Brasília, lo que facilitó el progreso de la obra misional no solo en la región Centro-Oeste, sino también en la Región Norte.

Entre 1966, cuando se creó la primera estaca brasileña, en São Paulo, y 1979, solo se crearon 18 estacas en el Brasil. Solo en la década de 1980 se crearon 37 estacas, en todas las regiones del Brasil (incluida la Estaca Manaus, organizada el 16 de octubre de 1988, la primera después de la promulgación de la Constitución del Brasil). El crecimiento en el número de estacas continuó a lo largo de las décadas siguientes. Cerca de 120 estacas se crearon en el Brasil entre 1990 y 1999, y en el siglo XXI tuvimos 12 dedicaciones (incluida una rededicación) de templos, con otros 12 anunciados y en diferentes fases de construcción y planificación.

En un artículo publicado en la revista Liahona, edición de julio de 2014, el historiador Mark L. Grover presentó una tabla que indicaba el crecimiento del número de miembros de la Iglesia en el Brasil. Según lo que describe, hasta 1978 (dos años antes de la dedicación del Brasil), los Santos de los Últimos Días brasileños eran poco más de 54 mil; en 1988 ese número casi se quintuplicó, llegando a 265.286 miembros; en 1998 el número llegó a 703.210. El primer millón de miembros se alcanzó en 2008.

No cabe duda, por lo tanto, de que esta oración se realizó en un momento preciso, cuando el Brasil más necesitaba la ayuda de los cielos. Sumada a la dedicación del Templo de São Paulo y al fin de la restricción racial al Sacerdocio (ambos hechos en 1978), la Oración Dedicatoria de 1980 es uno de los acontecimientos que más contribuyó al crecimiento de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el Brasil.

Referencias

A IGREJA DE JESUS CRISTO DOS SANTOS DOS ÚLTIMOS DIAS. Estaca Brasília-Brasil. História de fé: Estaca Brasília-Brasil. Brasília: Presidência da Estaca Brasília-Brasil, 2008.

GALVÃO, Ludmilla. História dos Santos dos Últimos Dias em Brasília: relatos sobre o início da década de 1960, e relatos sobre a oração dedicatória do Brasil, em 12-10-1980. 1. ed. Brasília, DF: Tagore Editora, 2022. 

GROVER, Mark L. A Igreja no Brasil: O Futuro Finalmente Chegou. A Liahona, jul. 2014, p. 18-23. Disponível em: https://www.churchofjesuschrist.org/study/liahona/2014/07/the-church-in-brazil-the-future-has-finally-arrived?lang=por 

NOTÍCIAS Locais. O Brasil é abençoado e dedicado ao Senhor. A Liahona, p. III-IV, dez. 1980.

SILVA, Renan Apolônio de Sá. Centenário da Igreja de Jesus Cristo na América do Sul / Centenario de la Iglesia de Jesucristo en Sudamérica. 1. ed. Olinda: Ed. do Autor, 2025. Disponível em: https://educapes.capes.gov.br/bitstream/capes/1133218/1/Livro%2520Centenario_compressed.pdf 


Nota de traducción. Este artículo fue escrito originalmente en portugués por Renan Silva y se publicó en este sitio con el título «A Dedicação do Brasil ao Evangelho», que puede leerse aquí. Las versiones en español y en inglés fueron traducidas con Claude, de Anthropic.

Cómo citar esta publicación

APA (7.ª edición)

Silva, R. (2026, 8 de octubre). La Dedicación de Brasil al Evangelio. Legado de Promisión. https://legadodepromision.com/la-dedicacion-de-brasil-al-evangelio/

Chicago (bibliografía)

Silva, Renan. «La Dedicación de Brasil al Evangelio». Legado de Promisión, 8 de octubre de 2026. https://legadodepromision.com/la-dedicacion-de-brasil-al-evangelio/

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Renan Silva

Abogado, escritor y traductor. Miembro de la mesa directiva de la J. Reuben Clark Law Society en Brasil y del consejo directivo de la Fundación Roble del Sur. Presidente de la Asociación Brasileña de Escritores Santos de los Últimos Días. Sirvió en la Misión Argentina Córdoba (2012-2014) y actualmente sirve como consejero en la presidencia del Cuórum de Élderes, obrero del templo y especialista de historia del barrio. Además, cursa una maestría en Integración Latinoamericana en la Universidad Nacional de La Plata, Argentina.

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